jueves, 10 de febrero de 2011

Creer

Hace rato no escribo, y no es casualidad.

Esta parte después de la tormenta, cuando se supone que las aguas vuelven a su curso y todo vuelve a la normalidad, es la que esta vez me tiene confundida, mejor digamos que desubicada. No sé cuál normalidad, creo que esa va a ser mi batalla esta vez.

No es que no sepa cómo era mi vida antes es que todo es tan diferente desde la última vez que estuve por acá que siento que necesito un mapa, además, esta tormenta fue tan diferente a cualquier otra, nada es igual, ni siquiera yo y menos en lo que creo. ¿En qué creo? Esa es mi otra batalla.

jueves, 6 de enero de 2011

El Día de Reyes

Yo crecí en Barrio Otoya. La mitad de uds se preguntó ¿dóoooooonde?. Pues Barrio Otoya queda entre Aranjuez y Amón en San José centro. De hecho, nuestra dirección era Casa 1326,  Avenida 11 - Calle 13. O a lo tico: de la entrada de emergencias del Calderón Guardia 200 mts al oeste, o 100 mts oeste de la Pulpería La Flor de Otoya, casa esquinera roja con crema y con vidrios de colores.

Emergencias del Calderón ahora queda 50 mts más para allá y La Flor de Otoya dejó de existir hace unos añitos, aunque no tantos como me habría imaginado. La casa en la que crecí tampoco existe, ni la casa de Doña María que quedaba cruzando la calle y era gemela de la nuestra -o del mismo arquitecto y del mismo estilo-. Muy pocas cosas de esa época existen todavía -y antes de que se asusten de lo vieja que sueno, apenas tengo 32 años-.

martes, 28 de diciembre de 2010

Fe

Fe en que todo va a salir bien, fe en que todo tiene un propósito aunque no sepa cuál, fe en que tengo las fuerzas para sacarme de cualquier hueco y fe en mi familia que siempre va a apoyarme. Fe en que eventualmente le voy a encontrar el sentido a las pruebas de la vida, fe en mi valor y que no lo determina nadie más. Fe en la bondad humana, fe en la palabra ajena y en las promesas que van a venir -aunque me cueste-. Fe en mi futuro, fe en mi poder de decisión, fe en mi forma de actuar y en que hago mi mejor esfuerzo.

Fe en el amor de Dios y en que tampoco me abandona. Fe en que puedo ser una mejor persona y merecerme a mí misma en lugar de a alguien. Fe en que todo tiene solución, incluído lo que dejé pendiente hace años. Fe en que un dia me saco de la cama sin pensarlo tanto. Fe en que puedo volver a disfrutar lo que siempre me ha hecho feliz y de mi propia compañía. Fe en que hay un momento para cada cosa, incluyendo el dolor y la restauración. Fe en que todo lo que necesito está aquí mismo, ahí donde siento que vive mi alma.

Fe en que todos pueden resolver sus propias inseguridades y no es mi trabajo -que se jodan, para eso está la terapia-. Fe en que la próxima vez que invierta amor lo voy a recibir de vuelta. Fe en que lo que es para mí va a encontrar su camino y en que voy a estar preparada para recibirlo. Fe en la palabra ajena -ya lo dije, pero esa requiere del doble de esfuerzo-. Fe en mí misma y en que ya sé aprender de mis errores.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La Honestidad

Qué complicado eso de la honestidad. Entiendo que la diplomacia es importante en ciertos momentos y que es un arte, que a veces tenemos que aprender a usar las palabras adecuadas para no ofender sensibilidades y respetar a alguien o a sus creencias, que la forma en que le entramos a un tema puede cambiar completamente el resultado y hay que ser cuidadoso.

Pero ¿quién dice que hay que dejar la honestidad de lado? No entiendo de dónde sacan que la honestidad es un valor desechable. No es que todo sea blanco y negro, y ahí es donde viene lo complicado de la honestidad. ¿Cuándo está bien ser deshonesto? Y lo pregunto por que a mí también se me enreda eso, según yo nunca, pero alguna vez he sido deshonesta aunque lo detesto y no lo quiero justificar pero nunca ha sido por decisión propia.

Yo a veces soy bien boba con la gente, me paso de confiada y peco de sincera. Creo en el cariño sincero y disfruto poder decirle a los demás lo que pienso de ellos y les ofrezco mi amistad con mucha facilidad, esa es mi naturaleza. Entonces me sorprendo cuando descubro que alguien no me paga con lo mismo, qué cosas más rara, ¿Cuál es la necesidad de engañar a la gente? Mejor no te acercás a ellos, mejor mantenés distancia o cuando descubrís que no querés rodearte de alguien, pues hacés vida y seguís tu rumbo ¿Cuál es la necesidad de hacer daño con cuentos y enredos? No comprendo y nunca lo voy a justificar. Nadie está obligado a mantener una relación personal con nadie, no existe un solo escenario en que se me ocurra que uno t-e-n-g-a que acercarse a nivel personal a alguien.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Un año después

Caracolito ya tiene un año.

¿Qué ha pasado en este año? Qué pereza hacer el recuento. Me senté frente a la compu con la intención de hacer algún tipo de sinopsis de lo que ha pasado en mi vida desde que abrí este blog, pero ya me dio pereza y mejor escribo no sobre lo que me ha pasado si no sobre las cosas que he aprendido este último año.

Aprendí que nada es seguro, que subestimamos muchas muchas cosas en nuestras vidas sin darnos cuenta, especialmente el amor de los demás por nosotros, que nunca recibimos el adecuado reconocimiento por nuestros esfuerzos pero que a veces la satisfacción propia es más que recompensa, y a veces no. Ahora sé que hay amigos que son fugaces pero dejan una huella, que mi familia está en un mejor lugar -igual que yo- y que aunque no llegamos ahí juntos disfrutamos de nuestra compañía ahora y tenemos un orgullo compartido de nuestros hermanos y en lo que cada uno se ha convertido.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Hace cuatro años

Hace cuatro años pasé por una mala época, una racha de cosas y decisiones que me llevaron a un lugar donde simplemente no quería estar. No sé en qué momento pasó o desde cuando empecé a irme en ese hueco pero sí me di cuenta de que tenía que salirme de ahí.

Cuando entré a trabajar en books parecía el brete soñado, mucha plata y nada de responsabilidades, horarios flexibles y no experience required. 'uta ¿Qué hace uno con tanta plata a los 20 años? Pues en la mayoría de los casos, sobre todo cuando uno no creció con excesos sino con muchas limitaciones y nadie le enseñó qué hacer con la plata porque simplemente no había, hacen lo que hice yo: pierden la perspectiva. Los primeros años digamos que la pasé muy bien y jugué de adulta con mi autosuficiencia y libertad, que en realidad era pura capacidad económica disfrazada.

Bueno, cometí mis errores y tomé malas decisiones y ahora aunque no me arrepiento porque me sirvió para crecer como persona y aprender a ser mejor, lo que me duele son las oportunidades desperdiciadas. Más que nada, que pude haberme creado un mejor futuro y resuelto cosas que ahora tengo que ver cómo resuelvo con el doble de esfuerzo en la mitad del tiempo. Pero ¿quién dijo mie'o?

lunes, 22 de noviembre de 2010

Pegada con tape

Luis me terminó hoy. Después de tres años, seis meses y tres semanas de estar juntos, ya no estamos más. No sabe si me ama.

Yo sí sé.

El mundo se me desbarató encima. Lo ví venir pero muy tarde para prepararme, sin tiempo para hacerme la idea o siquiera para abrirle la puerta a la posibilidad de que él y yo podíamos dejar de ser nosotros. No tengo plan b, no era una opción, íbamos a estar juntos porque eso nos prometimos, tal vez no en público frente a un abogado o sacerdote, no lo pusimos en papel pero nos juramos amarnos siempre y que juntos íbamos a poder con todo. Ése era el plan.

Él me iba a cuidar para siempre, se iba a asegurar de que nada malo me pasara.

martes, 16 de noviembre de 2010

Qué mieee'o

El título de este post no es por que me preocupe que se desaten los balazos en la frontera (que sí me preocupa pero no es el motivo), no es porque Ortega quede otra vez en el poder (porque creo que eso podemos darlo por seguro), no es porque todas esas teorías de conspiración se cumplan (que se quieren dejar la isla, que quieren construir un canal con plata iraní, etc etc etc boring boring boring).

Lo que me da miedo es cómo la gente pierde un poquito de su humanidad movida por el nacionalismo y el pensamiento en masa. Todos esos perfiles en facebook con una banderita o una foto del mapa tico, encima con alguna frase como fuera de aquí o Costa Rica se respeta, no estaba segura de por qué me chocaba tanto, pero sí sé que me chocaba a un nivel casi molecular. 

Qué fácil ser nacionalista pegando una calcomanía en el bumper del carro, cambiando el avatar o uniéndose a un grupito pro-ticos de facebook, pero apenas hace unas semanas todos estábamos ofendidos porque nuestra querida presidenta se rehusaba a firmar la declaratoria en contra de la penalización de la homosexualidad, o estábamos indignados porque la misma mujer le hizo guerra a los ambientalistas, el presidente antes que ella declaró la minería de interés público. Ni uno solo de nosotros se sintió muy orgulloso de ser tico ni puso banderitas en sus perfiles en ese momento.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Y no ha parado de llover

Hace dos noches, cuando ya teníamos más de 24 horas de que llovía y llovía me fui a dormir y no tuve esa sensación de qué rico dormir con lluvia sino más bien como con una inquietud rara. No sé por qué pero esa lluvia no tenía cara de traer nada bueno, hasta dejamos a los perrillos durmiendo adentro porque no tuve corazón de dejarlos afuera con este frio, aún con casita bajo techo y eso. No sé, tenía una sensación de fin del mundo que sigo sin poder sacudirme de encima.

Cada vez que hay una tragedia de estas al tico le sale muy bien eso de la solidaridad y es todo un orgullo cómo en cuestión de horas ya hay montadas operaciones de rescate, campañas de recolección de donativos y hasta avatares de facebook.  Pero es una lástima que tenga que suceder una tragedia para manifestarla y en cambio todos los días que vamos por la calle logramos ignorar a los indigentes y chiquitos pidiendo en los semáforos, ni hablar de esos perritos mojándose en la lluvia que no logran atravesar la piel gruesa que sacamos para tolerar vivir en la sociedad de hoy.

Y no para de llover, ayer pareció que ya se había acabado el agua, pero no... no da tregua.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Pleitos de vecinos

Ay, la pereza que dan los problemas vecinales. Yo tengo un vecino (a mi izquierda) que tiene dos hijas adolescentes, estas hijas tienen novios y los novios tienen la mala maña de parquearnos el carro frente a la cochera. Recién pasados lo hacían más seguido, qué cansa'o estar tocándoles la puerta para que muevan el carro. Se les quitó la maña cuando Luis enjachó a uno de los chamacos un fin de semana que las chavalas aprovecharon que los papás no estaban para armar una fiestita y los noviecitos se quedaron a dormir. Por alguna razón que no entiendo el carro de uno de ellos amaneció bloqueando por completo la cochera y nosotros íbamos tarde para el trabajo (pa' variar). Yo hubiera preferido que Luis no los enjachara tan feo y que los güilas entendieran sin enjache, pero bueno, así fue como se dieron las cosas.

Ahora tengo la idea de que los vecinos -papás de las chamacas- no nos quieren mucho y es una lástima porque tener una buena relación con los vecinos es importantísimo. Y se los juro que yo soy buena vecina, si me piden una tacita de azúcar se las doy con muchísimo gusto y hasta les ofrezco el cafecito para acompañar.

Uno nunca sabe cuando va a necesitar de esos vecinos, una vez que Alicia se salió por debajo del portón la vecina (a mi derecha) me la atajó y hasta la metió a la casa y me llamó para avisarme que ahí nos la cuidaba mientras llegábamos. Esta vecina es un amor de persona, siempre nos avisa cuando se va a ir el agua y cosas así. Esta Navidad tengo que llevarle galletitas, mínimo.