No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante. A alguien le faltó agregar que tampoco la felicidad, pero bueh... detalles...
Para los que han estado poniendo atención ya se saben el cuento del año pasado y cómo se llevó el trofeo al año más puerco... iba a poner de mi vida, pero no sé.
La vida no es fácil, eso ya se recontrasabe, pero también tiene un balance. Me van a disculpar si a veces no creo en todo eso de que es parte de un plan y que las cosas pasan por algo. A veces, por el contrario, creo que esas cosas que nos pasan en la vida son eventos al azar que tienen impacto en la vida de alguien y esta vez da la casualidad de que fue en la mía o la tuya.
Entonces no sé si eso de que las cosas me pasan a mí es como darme demasiada importancia dentro del gran esquema de las cosas. Pero vamos a seguir usando la frase meramente por costumbre.
No confundir todo esto con las decisiones que la gente toma, la forma en que nos comportamos y nos relacionamos, eso son ooootros cien pesos. Cómo decido yo impactar la vida de alguien más es enteramente responsabilidad mía y de nadie más.

