martes, 8 de octubre de 2013

Complicated

Lo difícil no es estar triste, si eso es facilísimo. Estar feliz sin vos es una infinidad de veces más complicado, no poder compartírtelo ni contarte mis cosas. Es casi tan complicado esto de sentirme culpable por reconstruirme y estar bien. ¿Cómo la estarías pasando vos si fuera al revés?

Es jodido llenar mi vida con gente que no sabe ni entiende. ¿Cómo iban a entender? No tienen idea, no te conocieron, no tuviste chance de medirlos con ojos de hermano mayor, no te tuvieron miedo ni trataron de ganarse tu confianza, no los hiciste reír, no se encariñaron con vos. No te extrañan.

jueves, 8 de agosto de 2013

Conversaciones IX

Más de estas.

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-Al final siempre nos amaneció.
-Sip. Amanecer así siempre me recuerda la primera fiesta de graduación a la que fuí. Yo estaba en noveno y tenía un novio en onceavo, después de la fiesta nos fuimos todos a la casa de una chavala de su generación, no era guarera, sino como para seguir celebrando y terminé llegando a mi casa a las 6am en mi vestido elegante y con los zapatos de tacón en la mano, pero feliz. Fue la primera vez que me sentí adulta y dueña de mí misma. No sé, cada vez que veo amanecer me siento más viva.
-Sí, es chiva. Eso que uno está cansado y amanece pero no se quiere dormir.
-¿Que está demasiado cansado para dormir?
-No, que nada más no quiere dormir.
-Ah.

El sofá rojo

Embelesada, boca arriba en el sofá. Tu guitarra vibra en mi pecho, en mis piernas, en mi cabeza. 

He escuchado otros arpegios, pero aquí y ahorita no recuerdo ninguno.

Cierro los ojos, muevo los dedos de los pies, acaricio tu perra que también es músico y está acurrucada conmigo, encima mío. 

El día está soleado, el viento entra por las puertas abiertas y lo refresca todo. Dejo que tu música me caliente el espíritu. 

sábado, 20 de julio de 2013

Directo y sin escalas

Me harté de pensarte. Me enfermé de saber que andás por la vida sin extrañarme, sin mover un músculo por volver a mí. No te necesito ya, Caracolito.

Me harté de vos, me harté de mí, de tu ausencia de mierda y de tratar de llenar el vacío. De forzar el cubito en el huequito redondo. Nun.ca.en.ca.ja. Te cagaste en mí.

Entonces, Caracolito, andate al carajo. Andate mil veces al carajo.

Malagradecido. 

lunes, 1 de julio de 2013

Corazón de Melón (o Cómo sacarte la Pulpa del Corazón)

Ya casi no pienso en eso. Cada vez son más los días que ni me acuerdo, pero odio los que sí porque ahí se queda dando vueltas en el aire y lo encuentro bastante molesto.

No lo odio a él, sólo tengo poca tolerancia para el derrotismo y eso fue lo que nos ganó. Entonces detesto acordarme de cómo me miraba y de la sensación cuando empezamos a hablar como quien no quiere la cosa.

Cuando lo conocí no pensé mucho de él, sólo disfruté nuestras conversaciones y agradecí la compañía, yo andaba en otras y él me cayó bien, es un carajo interesante. No sé cómo terminamos donde terminamos, pero fue bonito. Bastante bonito.

martes, 4 de junio de 2013

Conversaciones VIII

Mis amigos imaginarios y yo conversamos mucho.

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-¿Y vos cómo has estado?
-Bien.
-No te veo muy convencida.
-No sé. Creo que me hacía falta esto, el contacto, un abrazo. No sentirme completamente desconectada del mundo. Gracias.
-Con gusto, a mí también me hacía falta verte, es lindo.
-Seh.
-Pero contáme qué te pasa.
-Viene mi cumpleaños.
-¡Pero bien! ¿Qué vas a hacer?

jueves, 23 de mayo de 2013

Conversaciones VII

Y bueno, a veces estas conversaciones sí suceden y no me las invento en mi cabeza. Átevos.

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–Sí. En realidad es lindo ver para atrás y darse cuenta que una persona a la que uno quiso mucho (de un modo) y a la que uno sigue queriendo (de  otro modo) es feliz.
–Sip.
–De hecho algunas veces he tenido cierto problema con las mamillas recientes por esa mamilla, pero es que hay que entender que fue una relación de hace muchos años y que ahora somos muy buenos amigos. Imagino que lo ves similar.
–Mae, las relaciones pasadas son parte de lo que uno fue y de lo que uno es. Nunca he entendido el ride de emperrarse con que uno debería de sacarlos por completo de la vida e ignorar que vivió varas con ellos. Yo soy fiel creyente de que cada persona que uno conoce lo afecta a uno de alguna forma, algo te deja, aunque sea un punto de vista con el que no estás de acuerdo, pero por lo menos ahora sabés que existe. Cada interacción deja algo, uno no es la misma persona que era antes de conocer a alguien y si lo sos ¡qué desperdicio de tiempo y de lección!

viernes, 17 de mayo de 2013

Conversaciones VI

Estas pasaron así. Creo.

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-Mae, no sé, es una cuestión de relevancia o algo así.
-Pero ¿cómo relevancia?
-Di, últimamente no sé por qué lo pienso en estos términos, y te juro que no es a propósito, pero cuando me acerco mucho a alguien, independientemente de cuál es el ride, no puedo evitar preguntarme: si a esta persona le pasa algo ¿alguien se molestaría en avisarme?
-Mae...
-Yo sé cómo suena y no es fatalismo, a cualquiera le pasa algo en cualquier momento. Lo que digo es que cuando vos tenés un compa que es parte de un grupo de amigos y a ese compa le pasa algo como un accidente o algo, vos te enterás de alguna forma, un compa del mismo círculo te cuenta ¿verdad?

lunes, 6 de mayo de 2013

Arreglando el mundo, la experiencia de una tibia

Quiero arreglar el mundo. Desde que me acuerdo siempre he querido hacer algo significativo que resuelva parte de lo que está mal en el planeta. Más grande -y realista- decidí que con dejar rodando la pelotita que pueda eventualmente generar un cambio me doy por satisfecha.

Yo crecí con las historias de mi abuelo, Jorge Ribas Montes, el revolucionario. Él fue Comandante de la Legión Caribe, que estuvo involucrada en muchas revueltas Centroamericanas en los '40s alzándose contra dictadores y a favor de muy necesarias revoluciones. En la guerra civil del '48 pasó por Costa Rica y conoció a mi abuela, se casaron y se la llevó a dar vueltas -más bien tumbos- por Guatemala y Honduras mientras él trataba de arreglar su mundo. Mi mamá nació en Guatemala y después se devolvieron a Tiquicia. Acá las dejó mientras se iba a luchar contra Somoza y cayó preso como uno de los héroes de abril del '54. Mi tío nació a los pocos meses de eso, mientras mi abuelo pasaba sus días en las famosas cárceles de la dictadura nicaragüense, compartiendo celda con Pedro Joaquín Chamorro y otra serie de ilustres opositores.

Ese mundo que mi abuelo quería cambiar se transformó en el que hoy conocemos. Muy diferente pero igual de descarrilado.

sábado, 27 de abril de 2013

Conversaciones V

No todo lo que escribo es verdad. No todo lo que leés es mentira. A veces sí pasa así, pero a veces te lo inventás vos. Y a veces nada más así debió haber pasado.

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-Vos me gustás.
-¿Sí?
-Sí. Me gustás. La paso bonito con vos. Me gusta hablarte.
-A mí también. Se la pasa sabroso.
-¿Y ahora?
-Ahora nos seguimos conociendo. Hay mucho que no sé de vos, quiero disfrutarte. Pero yo no soy de medias tintas, estamos o no estamos.
-Di, por mí estamos.
-Estamos, entonces.
-¿Y después?
-Después seguimos estando y después resolvemos después.