lunes, 15 de diciembre de 2014

Terrorismo emocional. Una definición.

Yo me enamoro de vos mañana a las 7:30am · Quiero una relación con vos · No necesito tiempo, yo estoy listo · Tengo miedo de quererte · Cabrona, yo no me iba a volver a enamorar · Te amo · Necesito espacio · Yo te quiero ver, siempre · Te di vuelta, no va a volver a pasar · Tengo miedo de hacerte daño · Me siento afortunado de habernos encontrado · Necesito un break · Yo no sirvo para las relaciones, lo hago todo mal · Lo que te puedo ofrecer es exclusividad sexual, no quiero estar con nadie más · Me gustaría tener hijos con vos · Te amo, te lo digo así para que veas que es cierto · Terminemos · Yo a vos te veo como material de vida · Cometí un error, volvamos · No debería de estar en una relación pero me alegro de estar teniéndola con vos · A veces me pregunto por qué no puedo estar con alguien más normal · Mi vida ha cambiado de formas que no esperaba y sé que es gracias a vos · Estoy tan agradecido · Nuestra relación es sólida y fuerte · Bien. Ya sabés ¿podrías por favor terminar conmigo? · Le podes decir a ella quién sos y la clase de imbécil que soy, no me importa · No quiero estar con nadie ·

m.



domingo, 30 de noviembre de 2014

Purgatorio

En un salón como este murió don Álvaro. Bolsas goteando en vías, cortineros, camillas y enfermeros haciendo que hacen. Camillas con pacientes y sus cobijas contra el frio, a alguno se le ven las medias al final de la cobija que le queda corta. Aquella vez la cortina estaba corrida, un mal intento de privacidad, pero creo que ni un muro de acero habría logrado enmudecer a mi familia. Los pacientes vecinos tenían cara de pena, de miedo, de molestia, de enfermedad, de sueño.

Los ojos desorbitados, asustados, pero todavía vivos, confundidos a ratos, reconociendo a ratos. Fue al final cuando entré por última vez al simulacro de habitación, que se los vi quietos y nublados y supe que era hora.

Hollywood miente. El bip-bip del monitor nunca se queda fijo, no hay un último suspiro perceptible, no hay palabras coherentes o significativas, no hay un gesto de arrepentimiento o de amor, mucho menos una mirada de reconocimiento. Solo se fue. Nunca estuve segura del momento preciso. Pero supe cuando ya no estaba.

jueves, 16 de octubre de 2014

Insomnio

Son las cuatro de la mañana y me parece oír un maullido bebé en algún lado. Me levanto y busco en el patio pero no encuentro nada. Contra mi buen juicio (que es como preferimos llamar a esa combinación de miedo y culpa resultado de un robo a domicilio), me asomo a la acera y tampoco. Me resigno y vuelvo a la cama.

Y si bien el gatito no fue lo que me despertó, ahora es el culpable de que esté viendo al techo sin una gota de sueño y calculando cuánto queda antes de tener que alistarme para ir al trabajo. Al lado de la cama mis mascotas roncan. Ya cumplieron con su enjache de ley por despertarlos a una hora tan infame y hacerlos seguirme por la casa, todavía medio tontos del sueño y sin saber qué buscamos.

¿Qué cosa merodea a las cuatro de la madrugada que no sean preocupaciones o recuerdos que aprovechan de la falta de defensas para atormentarnos?

viernes, 20 de junio de 2014

36

Mañana es mi cumpleaños.

Algo está mal cuando uno cumple la misma edad que su hermano mayor. No me da la mate, pero nada qué hacer.

Hoy un amigo me decía que a partir de este año va a haber pasado más años vivo sin su mamá que con ella. ¿Por qué pensamos en esos términos? ¿Qué impulso masoquista le entra a nuestra mente que nos hace pensar en groserías como esas? Yo no quiero estar consciente de esto. No quiero preguntarme si estaría satisfecha con lo que he hecho si este fuera mi último año de vida. Preferiría no pensar en que él haría más con este tiempo que yo.

Y nada, en algún lado de la mente hay un interruptor que se enciende solito y nos la vuelca en contra.

Lo extraño todos los días, en las fechas significativas todavía más. Igual me acostumbro. 

Detesto decir eso, que me acostumbro, es como si lo dejara ir, que me permito seguir adelante sin él. Siento que digo que ya no importa. Yo sé que no es eso, obvio que lo sé, pero es como se siente.

Cumplir años es complicado cuando alguien como Varito dejó de hacerlo.

m.

viernes, 6 de diciembre de 2013

A veces

No siempre que pienso en Varito es así. Siempre siento un punzón en el pecho, pero a veces además me da como un ahogo, parecido a una mano invisible que me oprime la garganta.

Por lo general es bien inoportuno, de camino a una entrevista de brete, en una salida con compas o con el chiquillo. Léase: cuando estoy tratando de pasarla bien o necesito con urgencia mantener la compostura.

martes, 8 de octubre de 2013

Complicated

Lo difícil no es estar triste, si eso es facilísimo. Estar feliz sin vos es una infinidad de veces más complicado, no poder compartírtelo ni contarte mis cosas. Es casi tan complicado esto de sentirme culpable por reconstruirme y estar bien. ¿Cómo la estarías pasando vos si fuera al revés?

Es jodido llenar mi vida con gente que no sabe ni entiende. ¿Cómo iban a entender? No tienen idea, no te conocieron, no tuviste chance de medirlos con ojos de hermano mayor, no te tuvieron miedo ni trataron de ganarse tu confianza, no los hiciste reír, no se encariñaron con vos. No te extrañan.

jueves, 8 de agosto de 2013

Conversaciones IX

Más de estas.

∙∙∙∙∙

-Al final siempre nos amaneció.
-Sip. Amanecer así siempre me recuerda la primera fiesta de graduación a la que fuí. Yo estaba en noveno y tenía un novio en onceavo, después de la fiesta nos fuimos todos a la casa de una chavala de su generación, no era guarera, sino como para seguir celebrando y terminé llegando a mi casa a las 6am en mi vestido elegante y con los zapatos de tacón en la mano, pero feliz. Fue la primera vez que me sentí adulta y dueña de mí misma. No sé, cada vez que veo amanecer me siento más viva.
-Sí, es chiva. Eso que uno está cansado y amanece pero no se quiere dormir.
-¿Que está demasiado cansado para dormir?
-No, que nada más no quiere dormir.
-Ah.

El sofá rojo

Embelesada, boca arriba en el sofá. Tu guitarra vibra en mi pecho, en mis piernas, en mi cabeza. 

He escuchado otros arpegios, pero aquí y ahorita no recuerdo ninguno.

Cierro los ojos, muevo los dedos de los pies, acaricio tu perra que también es músico y está acurrucada conmigo, encima mío. 

El día está soleado, el viento entra por las puertas abiertas y lo refresca todo. Dejo que tu música me caliente el espíritu. 

sábado, 20 de julio de 2013

Directo y sin escalas

Me harté de pensarte. Me enfermé de saber que andás por la vida sin extrañarme, sin mover un músculo por volver a mí. No te necesito ya, Caracolito.

Me harté de vos, me harté de mí, de tu ausencia de mierda y de tratar de llenar el vacío. De forzar el cubito en el huequito redondo. Nun.ca.en.ca.ja. Te cagaste en mí.

Entonces, Caracolito, andate al carajo. Andate mil veces al carajo.

Malagradecido. 

lunes, 1 de julio de 2013

Corazón de Melón (o Cómo sacarte la Pulpa del Corazón)

Ya casi no pienso en eso. Cada vez son más los días que ni me acuerdo, pero odio los que sí porque ahí se queda dando vueltas en el aire y lo encuentro bastante molesto.

No lo odio a él, sólo tengo poca tolerancia para el derrotismo y eso fue lo que nos ganó. Entonces detesto acordarme de cómo me miraba y de la sensación cuando empezamos a hablar como quien no quiere la cosa.

Cuando lo conocí no pensé mucho de él, sólo disfruté nuestras conversaciones y agradecí la compañía, yo andaba en otras y él me cayó bien, es un carajo interesante. No sé cómo terminamos donde terminamos, pero fue bonito. Bastante bonito.