domingo, 17 de abril de 2011

Ve vos

Entonces esto es superar un quiebre sin hacer trampa, ve vos...

Bueno, he hecho un esfuerzo por no escribir más sobre el tema y he evitado hablar directamente del asunto desde mi post Hace cuatro años, y cómo he batallado ese impulso por llamar a cada cosa por su nombre. Pero me cansé de batallarlo, cuando escribía sobre Luis en positivo usaba su nombre, antes escribía libremente sobre mis sentimientos ¿Por qué no voy a poder hacerlo ahora? Siempre escribí directa y abiertamente sobre lo que me pasaba ¿Por qué iba a cambiar ahora? Pues no.

Luis se portó inmensamente mal conmigo. Inmensamente no es la palabra, pero después de cinco minutos mirando fijamente mi monitor tratando de encontrar la palabra para describir lo enormemente mal que actuó pos no encontré otra y por el momento tendré que conformarme con esa, inmensamente.


jueves, 7 de abril de 2011

Tía Meme

Me acuerdo perfectamente cuando Varito me dijo que iba a ser tía, estábamos haciendo desayuno y mientras él estaba frente a la cocina con un sartén en la mano me preguntó qué haría si me dijera que iba a ser papá, lo primero que pensé fue que lo que yo pudiera decir no iba a hacer mucha diferencia. Pero ahora adulta se me ocurre que para mi hermano de 19 años tuvo que haber sido un shock y probablemente lo que yo dijera sí podía hacer alguna diferencia. No me acuerdo qué le contesté, sí sé que fueron palabras de apoyo pero ojalá hayan sido lo suficientemente inteligentes como para ayudar en algo.

Sofi fue todo un evento, la primera nieta, la primera bisnieta y -como Tita todavía estaba viva- la primera tataranieta. Cinco generaciones vivas, hasta salieron en una portada del Viva para la edición del Día de la Madre, por ahí hay alguna copia. Todo lo que esa chiquita hiciera era celebrado por un montón de tíos y el papá le tomó tantas fotos desde bebé que aprendió a posar como si hubiera nacido para eso.

lunes, 28 de marzo de 2011

No creo

De mi post Creer les quedé debiendo dedicarle un post a las cosas en las que no creo. Pos lo prometido es deuda y acá les cancelo lo adeudado.

No creo en la violencia, no importa la razón o justificación que nos inventemos, no creo en la violencia. No significa que no sea violenta o que nunca me enoje tanto que me den ganas de agarrar algo a batazos, no. No soy perfecta y el ser humano se caracteriza por sus sentimientos pasionales como la ira, el odio o el deseo, a veces sí me dan ganas de dejarme llevar por la ira -sobre todo últimamente- y desahogar sentimientos contra algún objeto sólido. He pensado en volver al kickboking, pero bueh...

domingo, 20 de febrero de 2011

Mi guía para seguir respirando después de un quiebre

No sé si será por el fin y principio de año que inspira algo en los maes o qué, pero tengo por lo menos cuatro o cinco amigas que en estos meses terminaron su relación y sólo una por decisión propia.

Cuando una amiga -no importa qué tan cercana- pasa por un quiebre hay como un llamado a nivel genético que nos hace apoyarnos inmediatamente. Lo he estado pensando mucho e hice una recopilación de consejos que vienen de mi experiencia o de la de alguien más que quiso compartirlo conmigo para hacerme sentir mejor. Les puedo hablar como mujer de este lado de la relación o del quiebre -aunque he estado también del otro- porque simplemente no pretendo tener la menor idea de cómo funciona la mente masculina, tengo mis teorías y he sido testigo de muchas cosas, pero mejor me limito a lo que sé con un poquito más de certeza. Igual al rato algo de esto les puede servir a los maes.

He cometido suficientes errores en mis relaciones y tantas han fracasado que algo he aprendido de ellas, lo siento por los que han estado del otro lado de estas experiencias que voy a compartir y espero que no se me ofendan pero se acaban de convertir en material didáctico, no se preocupen no voy a dar nombres.

jueves, 10 de febrero de 2011

Creer

Hace rato no escribo, y no es casualidad.

Esta parte después de la tormenta, cuando se supone que las aguas vuelven a su curso y todo vuelve a la normalidad, es la que esta vez me tiene confundida, mejor digamos que desubicada. No sé cuál normalidad, creo que esa va a ser mi batalla esta vez.

No es que no sepa cómo era mi vida antes es que todo es tan diferente desde la última vez que estuve por acá que siento que necesito un mapa, además, esta tormenta fue tan diferente a cualquier otra, nada es igual, ni siquiera yo y menos en lo que creo. ¿En qué creo? Esa es mi otra batalla.

jueves, 6 de enero de 2011

El Día de Reyes

Yo crecí en Barrio Otoya. La mitad de uds se preguntó ¿dóoooooonde?. Pues Barrio Otoya queda entre Aranjuez y Amón en San José centro. De hecho, nuestra dirección era Casa 1326,  Avenida 11 - Calle 13. O a lo tico: de la entrada de emergencias del Calderón Guardia 200 mts al oeste, o 100 mts oeste de la Pulpería La Flor de Otoya, casa esquinera roja con crema y con vidrios de colores.

Emergencias del Calderón ahora queda 50 mts más para allá y La Flor de Otoya dejó de existir hace unos añitos, aunque no tantos como me habría imaginado. La casa en la que crecí tampoco existe, ni la casa de Doña María que quedaba cruzando la calle y era gemela de la nuestra -o del mismo arquitecto y del mismo estilo-. Muy pocas cosas de esa época existen todavía -y antes de que se asusten de lo vieja que sueno, apenas tengo 32 años-.

martes, 28 de diciembre de 2010

Fe

Fe en que todo va a salir bien, fe en que todo tiene un propósito aunque no sepa cuál, fe en que tengo las fuerzas para sacarme de cualquier hueco y fe en mi familia que siempre va a apoyarme. Fe en que eventualmente le voy a encontrar el sentido a las pruebas de la vida, fe en mi valor y que no lo determina nadie más. Fe en la bondad humana, fe en la palabra ajena y en las promesas que van a venir -aunque me cueste-. Fe en mi futuro, fe en mi poder de decisión, fe en mi forma de actuar y en que hago mi mejor esfuerzo.

Fe en el amor de Dios y en que tampoco me abandona. Fe en que puedo ser una mejor persona y merecerme a mí misma en lugar de a alguien. Fe en que todo tiene solución, incluído lo que dejé pendiente hace años. Fe en que un dia me saco de la cama sin pensarlo tanto. Fe en que puedo volver a disfrutar lo que siempre me ha hecho feliz y de mi propia compañía. Fe en que hay un momento para cada cosa, incluyendo el dolor y la restauración. Fe en que todo lo que necesito está aquí mismo, ahí donde siento que vive mi alma.

Fe en que todos pueden resolver sus propias inseguridades y no es mi trabajo -que se jodan, para eso está la terapia-. Fe en que la próxima vez que invierta amor lo voy a recibir de vuelta. Fe en que lo que es para mí va a encontrar su camino y en que voy a estar preparada para recibirlo. Fe en la palabra ajena -ya lo dije, pero esa requiere del doble de esfuerzo-. Fe en mí misma y en que ya sé aprender de mis errores.

jueves, 16 de diciembre de 2010

La Honestidad

Qué complicado eso de la honestidad. Entiendo que la diplomacia es importante en ciertos momentos y que es un arte, que a veces tenemos que aprender a usar las palabras adecuadas para no ofender sensibilidades y respetar a alguien o a sus creencias, que la forma en que le entramos a un tema puede cambiar completamente el resultado y hay que ser cuidadoso.

Pero ¿quién dice que hay que dejar la honestidad de lado? No entiendo de dónde sacan que la honestidad es un valor desechable. No es que todo sea blanco y negro, y ahí es donde viene lo complicado de la honestidad. ¿Cuándo está bien ser deshonesto? Y lo pregunto por que a mí también se me enreda eso, según yo nunca, pero alguna vez he sido deshonesta aunque lo detesto y no lo quiero justificar pero nunca ha sido por decisión propia.

Yo a veces soy bien boba con la gente, me paso de confiada y peco de sincera. Creo en el cariño sincero y disfruto poder decirle a los demás lo que pienso de ellos y les ofrezco mi amistad con mucha facilidad, esa es mi naturaleza. Entonces me sorprendo cuando descubro que alguien no me paga con lo mismo, qué cosas más rara, ¿Cuál es la necesidad de engañar a la gente? Mejor no te acercás a ellos, mejor mantenés distancia o cuando descubrís que no querés rodearte de alguien, pues hacés vida y seguís tu rumbo ¿Cuál es la necesidad de hacer daño con cuentos y enredos? No comprendo y nunca lo voy a justificar. Nadie está obligado a mantener una relación personal con nadie, no existe un solo escenario en que se me ocurra que uno t-e-n-g-a que acercarse a nivel personal a alguien.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Un año después

Caracolito ya tiene un año.

¿Qué ha pasado en este año? Qué pereza hacer el recuento. Me senté frente a la compu con la intención de hacer algún tipo de sinopsis de lo que ha pasado en mi vida desde que abrí este blog, pero ya me dio pereza y mejor escribo no sobre lo que me ha pasado si no sobre las cosas que he aprendido este último año.

Aprendí que nada es seguro, que subestimamos muchas muchas cosas en nuestras vidas sin darnos cuenta, especialmente el amor de los demás por nosotros, que nunca recibimos el adecuado reconocimiento por nuestros esfuerzos pero que a veces la satisfacción propia es más que recompensa, y a veces no. Ahora sé que hay amigos que son fugaces pero dejan una huella, que mi familia está en un mejor lugar -igual que yo- y que aunque no llegamos ahí juntos disfrutamos de nuestra compañía ahora y tenemos un orgullo compartido de nuestros hermanos y en lo que cada uno se ha convertido.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Hace cuatro años

Hace cuatro años pasé por una mala época, una racha de cosas y decisiones que me llevaron a un lugar donde simplemente no quería estar. No sé en qué momento pasó o desde cuando empecé a irme en ese hueco pero sí me di cuenta de que tenía que salirme de ahí.

Cuando entré a trabajar en books parecía el brete soñado, mucha plata y nada de responsabilidades, horarios flexibles y no experience required. 'uta ¿Qué hace uno con tanta plata a los 20 años? Pues en la mayoría de los casos, sobre todo cuando uno no creció con excesos sino con muchas limitaciones y nadie le enseñó qué hacer con la plata porque simplemente no había, hacen lo que hice yo: pierden la perspectiva. Los primeros años digamos que la pasé muy bien y jugué de adulta con mi autosuficiencia y libertad, que en realidad era pura capacidad económica disfrazada.

Bueno, cometí mis errores y tomé malas decisiones y ahora aunque no me arrepiento porque me sirvió para crecer como persona y aprender a ser mejor, lo que me duele son las oportunidades desperdiciadas. Más que nada, que pude haberme creado un mejor futuro y resuelto cosas que ahora tengo que ver cómo resuelvo con el doble de esfuerzo en la mitad del tiempo. Pero ¿quién dijo mie'o?