viernes, 11 de diciembre de 2009

Entonces, Caracolito

Mi mamá me cantaba muchas canciones cuando era chiquitilla, pero de todas habían dos que me gustaban especialmente, una preguntaba cuantas estrellas hay en el cielo y la otra le pedía a un caracolito chiquito que no se escondiera en la arena. La del caracolito era muy triste y dulce al mismo tiempo; tenía una estrofa que empezaba con eeeeentonces, caracolito y desde que tengo memoria no puedo escuchar el entonces sin agregarle en mi mente un caracolito después; muchas veces contando algún cuento se me salía el caracolito en voz alta y el que fuera mi audiencia en ese momento se me quedaba viendo extrañado. A veces les explicaba la historia, a veces los dejaba con el clavo.


Yo siempre fui cuentacuentos, a veces se me hacen demasiado largos, pero en realidad me gusta narrar de todo, me gusta ser franca y poder hablarle a la gente como se lo merece: con la verdad. Y seré idealista, pero me sorprende cuando me doy cuenta que alguien no está siendo igual de franco conmigo.


Entonces, caracolito, acá está mi blog.


Este asunto de los blogs es como extraño. Porque la cosa con los blogs es que son como un Diario de esos que llevábamos de adolescente pero publicado para que cualquiera lo lea. Entonces cambiamos completamente el propósito de escribir nuestra vida y pensamientos y recurrimos a una autocensura que no existía cuando escribíamos en ese cuadernillo guardado en la mesita de noche o bajo el colchón, porque con ese diario en particular la posibilidad de que alguien lo leyera era bien remota y en el caso de que a alguien se le ocurriera leerlo sin permiso cualquiera que viviera con una adolescente sabía perfectamente la pena por el atrevimiento, y se lo quedaba calladito. En cambio un blog se escribe no sólo para poner en palabras lo que nos pasa por la cabeza sino para que los demás lo lean, y lo va a leer el que se lo encuentre en este mundo cybernético o al que invitemos a leer. Claramente queremos vernos lo más cool posible entonces también estamos bien conscientes de lo que escribimos, decimos las cosas con una casualidad como quien no quiere la cosa y como si el ser así de cool es de lo más natural para nosotros. Ese coolness público jamás se debe perder, carajo.


Bueno, acá les dejo la canción del caracolito. La busqué en internet y resulta ser que nadie sabe de dónde salió (como suele suceder con las canciones de cuna) pero se conoce en más lugares de los que esperaba.


'nas noches.


m.


Caracolito, caracolito
¿Quién te hizo tan chiquito?
Si en la arena te me escondes,
te va a llevar el mar...
Entonces, caracolito,
no te podré encontrar


PD. Gracias, Varito por el audio :)

5 comentarios:

  1. Aca me encontre un link con la Cancion!:

    http://www.fornies.net/interpeques/pequescantan/pequescantan13.htm

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  2. Awwwwww... digamos que se me aguaron los ojos :)

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  3. verdad que si? me gustaba más la melodía de má, pero es bonito oirla :)

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  4. Mi mamá también me cantaba una canción que aún ya grande cuando la escuchaba me ponía a llorar. No se porque, la canción no hacía referencia a nada triste, pero escucharla me entristecía mucho.

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